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Decálogo para crear un delincuente en verano

23 de jul. 2016, 11:49 publicada per Natxo Ruiz   [ actualitzat el 23 de jul. 2016, 11:49 per Lidia Lluch ]
Buenas tardes,

A riesgo de que nadie lea esta entrada por el tiempo en el que estamos, pero por su interés, os dejo varias entradas del Juez Calatayud que ha ido publicando estos días. Os dejo el documento por si alguien quiere ponerlo a la vista.

No hay más ánimo que el meramente educativo y si es con una sonrisa mejor. 

Un beso a todos.

Buenas, soy Emilio Calatayud.

Como a Carlos y a mí lo que más nos gusta hacer en verano es no hacer nada y luego descansar (y este está siendo un año especialmente latazo), habíamos pensado desconectar durante unos días, pero también es verdad que tenemos ya un cierto enganche con vosotros (¿nos estaremos haciendo adictos al Internet… Nos lo tenemos que hacer mirar), pues hemos tirado por la calle de en medio: no vamos a ser originales, pero un poco sí. En resumen, que vamos a ofreceros la adaptación veraniega en diez capítulos del decálogo para formar un delincuente. Esperamos que os sea útil y consigáis justo lo contrario de lo que propone el decálogo, porque si no estáis arreglaos. (De todas formas, puede que haya días que faltemos a la cita con el blog y el ‘Feisbú’, porque estamos un poco dispersos y tomando fuerzas).

Capítulo primero

Desde su más tierna infancia, dé a su hijo todo lo que le pida. Así crecerá convencido de que el mundo le pertenece. Y en verano, queridos padres, esforzaos doblemente, así, cuando lleguen septiembre y las clases, os ahora una bonita peineta y se quedará en la cama. Por supuesto, que el móvil esté siempre a su disposición, no vaya a ser que le entre un trauma al chiquillo en plenas vacaciones y os denuncie por maltrato psicológico.

Capítulo segundo

No se preocupe por la educación ética o espiritual de su hijo. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente. Y en verano no se preocupe por la educación a secas del niño, que esté dando la lata en la piscina hasta las tres de la madrugada y si alguien le riñe, póngase de parte de su hijo.

Capítulo tercero

Cuando su hijo diga palabrotas y groserías, celébrelo con unas sonoras carcajadas. Eso le animará a hacer cosas todavía más graciosas como tirarse a lo bomba sobre niños más pequeños que están intentando aprender a nadar o hacer equilibrios sobre la barandilla del balcón del apartamento, etc.

Capítulo cuarto

Nunca riña a su hijo ni le diga que se ha comportado mal. Podría crearle un complejo de culpabilidad. ¡Y a ver quién encuentra un psicólogo en pleno verano para que anime a la criaturita!

Capítulo quinto

Recoja todo lo que su hijo deje tirado por ahí. Ni se le ocurra obligarle a recoger los bañadores mojados ni las chanclas ni nada, que le puede dar la ciática. Que lo haga la madre que los parió o el ‘pae’… Que los niños están de vacaciones. Seamos comprensivos.

Capítulo 6

Déjele ver y leer todo lo que salga por el móvil o la tele (porque no creo que se les ocurra coger un libro). Que su cabeza se llene de basura, pero que los cubiertos con los que come estén limpios como los chorros del oro. Por supuesto, no hace falta que el niño se lave las manos o se ponga una camisa para comer después de venir de la playa o la piscina, que igual le da una lipotimia. Y si van a un restaurante, que deje el asiento bien mojado para que el que venga luego lo sienta fresquito.

Capítulo 7

Discuta con su mujer o con su marido siempre que pueda y delante de los niños. En verano hay todo el tiempo del mundo para dedicarse a esa práctica tan instructiva para los hijos.

Capítulo 8

Sed generosos con los niños. Que en verano tengan todo lo que pidan: la barca hinchable, el viaje en pedalo, el parque acuático,  los frigodedos para desayunar, comer y cenar, la entrada para la discoteca de adultos… Si lo hacéis así el niño nunca sospechará que para conseguir esas cosas hay que trabajar.

Capítulo 9

Satisfaga todos sus deseos, apetitos y placeres. El sacrificio y la austeridad podría suponer una frustración más grande que la muerte de ‘Chanquete’. Y eso tampoco es, que la generación de la EGB todavía no se ha recuperado de aquello.

Capítulo décimo

Póngase siempre de su parte en cualquier conflicto que tenga con otros veraneantes. Que destruye una estatua de arena de playa que a un tipo le ha costado dos días levantar y éste le grita, denuncie al artista por agredir psicológicamente a un menor. Hasta ahí podíamos llegar…

http://www.granadablogs.com/juezcalatayud/


Ċ
Lidia Lluch,
23 de jul. 2016, 11:49
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